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POEMA GANADOR CONCURSO DE POESIA ADANER MURCIA

 -  Adaner Murcia

Autora: Paqui Hernández Rodríguez

El ángel de Adaner

 

Arrodillada en el suelo suplicando piedad,

Lloraba ella sin cesar y sin saber cómo parar

Por su cabeza una idea constante,

Alimentaba su cuerpo desnutrido,

que llevaba días sin haber comido.

Cómo huir de mi misma se preguntaba

Cómo escapar de mis pensamientos

Y cambiar éstos por alimentos.

Algo en su interior la lanzaba al vacío

A la oscuridad que más temía,

Mientras se imaginaba cerca de un río

Y el sonido del agua la detenía.

Cómo un mundo sin final se puede hallar

Cuando todo está por comenzar.

En el momento exacto en su cuerpo

Ya seco dejó de lamentar,

Expirando su último aliento final,

En una mente sin cobijo ni salida

Se dispuso a abandonar.

Una campana sonó al compás

De un corazón que ya no podía más.

No podía ser otra cosa que una señal.

Miró a su alrededor y con sus ojos

Pudo alcanzar a una chica que al vacío

Se iba a lanzar.

No estás sóla, le gritó, y ella se sobresaltó,

Sin entender bien por qué alguien por ella

Se querría preocupar, la miró despacio

Y le quiso contestar.

Mi desdicha es tal que ya no puedo

Ni respirar, mi pasado me pesa en mi cabeza

Y de ella no puedo escapar.

Si me dejas dijo Adaner, juntas podremos lograr

Lo que tu mente hoy no te puede mostrar

Pero tú deseas en realidad.

Tu pasado no importa, sólo Ahora existe en ti

Le quiso explicar.

Suena bonito en realidad

Pero ya no creo que me pueda curar

Más no merezco vivir con esta ansiedad.

Abrázame y verás que todo se puede solucionar,

Sólo tienes que recordar,

Tú eres única y no tienes igual,

Tú eres la única superviviente de todo un mundo

Que ante tus pies se vino a derrumbar.

Cuando te engendraste millones de personas

Lucharon junto a ti,

Pero sólo tú fuiste capaz de salir,

Sólo tú lo pudiste lograr,

Sólo tú tuviste el ingenio suficiente,

Sólo tú fuiste tan inteligente,

Sólo tú tuviste la fuerza, la paciencia

Para superar todos los obstáculos increíbles a la ciencia.

Sólo tú llegaste a la meta,

Sólo tú te ganaste el derecho a la vida,

Por eso Sólo tú estás despierta.

Una razón te acompaña, Una misión se desvela,

Recuerda quién eres

Y tu vida empezará a iluminarte como una vela.

Su respiración acelerada empezó a calmarse

Miró al cielo y empezó a alegrarse,

Pisó La Tierra y dejó de quejarse.

En un abrazo entregó su alma

y al despertar del sueño aquel

y observando toda su vida en calma

sólo dio las gracias porque en

Adaner había encontrado su ángel.